Yo solo tenia 8 años, ¿En que se fija hoy un niño de 8 años?, si le preguntamos a sus padres quizás nos contesten con un listado de series de animación de Netflix, quizás alguna serie preadolescente de Disney Chanel, por supuesto en el cine de superhéroes o Star Wars, videojuegos o todo aquello en formato pantalla pequeña, mediana o grande que evite el contacto con un libro o comic. Creo no me alejo mucho de la realidad con estas inferencias, ya que la educación que cursan nuestros jóvenes benjamines, no esta bien diseñada para que un chaval de 8 años sea capaz de comprender, por si mismo , la lectura de un párrafo narrativo completo. Ya veis, cosas que no pasaban en los 80 a pesar de encontrarnos inmersos en aquella década, en un cine lleno de tipos duros disparando más balas que minutos de filmación. Pero si seguimos preguntándole a esos padres, nos daremos cuenta que el cine con contenido de violencia o terror está totalmente prohibido por los perfectos valores actuales,  ¡como si los que educan hoy en día nunca lo hubieran visto!. Nos empeñamos en olvidarnos de nuestros pasado pensando que de esa forma no cometeremos hoy errores y claro, lo primero que se descarta es ese cine de videoclub que para el cerebro intelectual sigue estorbando. Ahora todos los guiones están llenos de moralejas y ejemplos de vidas que sustituyen las lecciones de cuaderno que antes aprendíamos en la calle.

Pero mi misión en este texto no es la de realizar un estudio comparativo entre cohortes de edades, por lo tanto volvamos otra vez a mi tierna infancia. Siempre he sido un chaval con excelente memoria episódica de mi vida, tengo recuerdos acumuladas en mi cabeza desde los dos años de edad, por ello mis imágenes y emociones de los 8 años los percibo todavía muy frescos y puedo asegurar, que por aquel entonces todos los niños del barrio pensábamos y hacíamos lo mismo. El punto de reunión durante la semana era el colegio, pero llegado el viernes esto cambiaba, nos encontrábamos en la puerta del videoclub. El alquiler de ciertos títulos todavía se restringía a la visita con tu padre pero siempre han existido las triquiñuelas como chantajear a un hermano mayor o simplemente, cuando todo era más sencillo y el mundo se cabreaba menos por cualquier tontería, el videoclubsero se enrollaba y te dejaba alquilar alguna que otra película catalogada para mayores de 18.

Así vivíamos el mundo de los estrenos de cine, a través de los tráileres que acompañaban a cada uno de los VHS que alquilábamos. Por aquel entonces un gran fenómeno de masas azotaba a los videoclubs de barrio de todas las ciudades, gran diversidad de títulos y actores surgían en una industria en alza gracias al video domestico.  Pero por encima de todos había un actor que por su carisma hizo que desde temprana edad mi pasión por el cine creciera exponencialmente junto a mi desarrollo evolutivo. Se trata de Sylvester Stallone, su mejor película, bajo mi opinión, Rocky, solo fueron necesarios unos cuantos fugaces fotogramas para dejar en mi una impronta más fuerte que la de unos polluelos recién nacidos siguiendo a su mamá pato.

Una tarde como otra de sábado del año 1986 me dirigí al videoclub para devolver lo que había sido para mi, hasta ese momento la película del año, Rocky IV, donde Stallone a pesar de  protagonizar una cinta de menor calidad que las entregas anteriores, volvió a emocionarme en su cuerpo a cuerpo con Iván Drago. Era una película  fruto del cine del momento, con una estética videoclip y con un protagonista épico que volvía a superarse, terminando de forjarse definitivamente, capaz de escalar montañas y de enfrentarse a cualquier rival aunque procediera de la fría Rusia.

Pero dejemos ya a Rocky IV en su estantería. Entre al videoclub tarareando la canción de Survivor de Burning heart cuando me encontré en la puerta del con un amigo que devolvía la última de Stallone “Cobra”, era la película deseada del momento, el actor que volvía a encarnar a un nuevo tipo duro, el comienzo de una ilusionante nueva saga. No tuve que pensar mucho si destinar el dinero para el alquiler de la típica película ñoña de sobremesa para mi madre a esta cinta, estaba muy claro, ya me buscaría una escusa o aguantaría la goma de la zapatilla de mi madre, pero estaba claro que esa cinta tenía que caer en mis manos.  

 Llegado el momento, pasada la riña y junto a mi padre quien también se había escondido cuando se enteró que por fin “Cobra” estaba en casa,  realizamos el ritual de siempre, tensión mientras el reproductor absorbe el VHS, pulsamos el PLAY, -mierda hay que rebobinarla-, 5 minutos a tope el REW , y todo listo.

LA CREACIÓN DEL MITO EN VHS

Las primeras escena de “Cobra” es ese dialogo que hace apología sobre el crimen, le acompaña un  plano cercano de Stallone enseñando sus guantes de cuero y su pistola Colt Gold Cup National Match 1911 de calibre 9mm con cacha blanca y una cobra dibujada, ¡Madre mía! Yo estaba alucinando, enseguida me di cuenta que no era más de lo mismo, que no era la típica película policial que replicaba el patrón de policía rudo y pistolero desempeñado por Harry el Sucio. Habían pasado unos minutos de cinta y con poco, muy poco sabía ya cual era la personalidad del personaje. Cobra se distinguía por pequeños detalles corporativos registrados en su marca propia contra el crimen.

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Esta película fue duramente castigada por la critica, tratándola de caso perdido, privándola de una segunda oportunidad o secuela que otras muchas, a pesar de no disponer ni de un guión, filmación, dirección y etc. mejores que “Cobra, el brazo fuerte de la ley”, si disfrutaron. Fue distribuida por  Warner Bross y producida por el sello de Cannon film, costó 26 millones de dólares, y recauda más de 150 millones, convertirse en un icono del cine de los 80, a pesar de ello sigue considerándose hoy una mala película.

Pero la realidad es que el guión surgía de una buena novela Fair Game de Paula Gosling ; sobre la que posteriormente se filmó nuevamente otra película, Caza Legal (Fair Game,1995).  Stallone se encargó de reescribir el guión de Cobra, quedando la novela original en simple musa de inspiración, con la  intencionalidad de rescatar su idea original,  la cual fue motivo de disputa en la primitiva propuesta de guion de Superdetective en Hollywood, película que Sly iba a escribir y protagonizar. Pero su historia basada en el aumento de la delincuencia y el paro debido a  políticas ultra liberales que surgían en el 1986 y que estaban deprimiendo el estilo de vida del americano, no eran causa suficiente para un detective simpático de Hollywood pero si para un policía con problemas de actitud de la unidad de Zombis de los Ángeles, conceptos muy opuestos, bajo el cielo de la misma ciudad, que se hicieron realidad por la presión que Stallone ejerce sobre Cannon Group para conseguir los 25 millones de dólares que costaba hacerla. El encargado de dirigirla fue el mismo que dirige Acorralado II, George P. Cosmatos. Cobra se hizo realidad a pesar de las criticas recibidas.

Stallone se volvió a remangar. Se mete de lleno en la película intentando mejorar el trabajo ya realizado en la fallida Superdetective. Quería esculpir un personaje que no hablará por hablar,  tenía que lapidar con cada fonema, un verdadero justiciero con problemas de actitud pero totalmente volcado con la causa. Stallone  sabía que el personaje de Cobra no podía ser perfecto en todos sus aspectos, o era juez y verdugo o era un simpático y cachondo policía, pero esta segunda no iba con él. Creó a un personaje con unos rasgos de personalidad difíciles, de pocos amigos, con un fuerte temperamento que solo se ablanda con el roce de la modelo protagonizada por Brillit Nealsen.

Cobra esta formado por un conjunto de detalles que carecerían de sentido por separado. Es un tipo casi vegetariano que cuida su dieta. En una de las primeras escenas puede verse como se come ⅓ de una porción de pizza como alimento calórico justo y necesario para reponer energía, además hace referencia continua a la mala alimentación de su compañero el sargento González. También era común en el cine de los 80 que los tipos duros  como detectives o policías, aparecieran en la pantalla con un cigarrillo en la boca, era el distintivo de rudeza heredado del más lejano oeste. Cobra lo sustituye por una cerilla que hizo las delicias de la interminable búsqueda del fuego en la cocina para mi santa madre.

Cobra era un personaje sin vida propia, que contaba con el misticismo de no tener pasado ni futuro, de tener una afición que era su trabajo, limpiar y poner a punto su pistola y abrillantar su flamante coche, un personaje 100% definido por Stallone, a quien acusaron de ser el verdadero director de esta película, buscaba un nuevo personaje en el que reinventarse y así volver a encontrar el éxito de Rocky o Rambo. Lo cierto es que se dejó la piel en la película.

 El mundo, es decir USA, estaba cambiando, por eso esta película a pesar de no llegar a un metraje de 90 minutos, dispone de alto contenido publicitario y concienciador que comienza con una voz en off recordando los altos índices de violencia y criminalidad en las calles. Pero este mensaje pronto se vería emborronado. Stallone estaba encasillado y las curvas insinuadas de su flamante nueva mujer no le hicieron ningún favor, el llamamiento que consiguió hacer en su momento con Rocky no se consiguió en Cobra. Pero en su empeño nos presenta a un nuevo mundo protagonizado por justicieros nocturnos de todo tipo de calibre, camuflados entre el mundo laboral, político o de fuerzas de seguridad, como nos hacen ver las imágenes del comienzo. Pretenden cambiar el mundo ajusticiando, el motivo lo desconocemos ya que no se explica,  posiblemente no hace falta, es este uno de esos condicionantes que hace tan especial al cine de los 80,  “no todo hay que explicarlo”.

 Es Navidad en California, como en todas las buenas películas de Acción, aunque tengo que recordar que “Arma Letal” es del 1987 un año después, y La Jungla de Cristal del 1988, dos años después. Un señor entra a un supermercado con actitud algo extraña. Llama la atención de uno de los trabajadores, señor de 1,90m de altura, fuerte, muy fuerte con camisa blanca a punto de estallar por su musculatura, pajarita en cuello y un bigote tipo Fredy Mercury, el prototipo ideal de tendero de barrio en una película de gladiadores. Estos son quizás los detalles menos cuidados en los papeles secundarios y que contribuyen a que la película en ocasiones chirríe un poco.

 Pero sigamos con el señor que entra al supermercado, en su intención de cambiar el mundo saca un arma y se dispone a matar y hacer rehenes. La situación en la puerta  es la de cualquier otra película de terrorismo o atracos, los policías rodean el edificio, varios agentes incompetentes y una única solución final que pasa por la mente del comisario de policía. – No nos queda mas remedio que llamar a Cobra- . Este es el momento de giro en la película que todos estábamos esperando, como flecha que lleva el viento aparece Cobra en escena montado en su supercoche un Mercury Monterrey rectificado del 1950, el será el que ejerza de juez y verdugo, el único capacitado para tomar decisiones y radicar el crimen. Tras abrir la puerta del coche, Cosmatos nos deja ver en primer plano una fuerte pisada con botas de hebilla brillante. Seguidamente vemos el rostro de Cobra con un fosforo en la boca modo palillo de dientes, ha dejado hace poco de fumar. Le acompaña una triste mirada reptiliana salvaguardada tras unas gafas Ray-ban azules espejo de gran tamaño que eran diferentes a las recientemente estrenadas en aquel momento por Tom Cruise en Top Gun ya que no podía haber mas de un  motivo en esta película que repercutiera negativamente en Cobra, y es que la calificación “X” otorgada a la película por parte de  M.P.P.D.A ( Motion Picture of America) debido al alto contenido de violencia, junto al gran éxito en pantalla de Top Gun Idolos del Aire, estrenada una semana antes del fechado estreno de Cobra, hizo replantear la duración de la película y reducirla de 180 minutos a casi noventa y eliminar escenas de alto contenido sangriento que pudieran repercutir en la calificación de la película y por tanto en taquilla. Finalmente fue estrenada con una calificación “R” de restringido a menores de 17 años acompañados por mayores.

Cobra ya estaba en escena, y dispuesto a repartir breves palabras que se convertirían en frases lapidarias. Entra en el supermercado sin quitarse sus gafas y después de hidratar su garganta con un trago de una lata de cerveza caliente, se encuentra cara a cara con el loco :

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Primer psicópata abatido, personaje protagonista presentado y bien definido y después de esto todavía queda toda una película llena de acción donde el nudo principal tiene que aparecer, hasta ahora solo hemos visto un caramelito delante de toda la golosina pero ya sabemos de que va esto.

 Un aspecto importante de la película es la interpretación de la ley que hace Cobra, plantea como objetivo un dilema moral digno de distintas opiniones según las controvertidas situaciones que se dan. Aunque Cobra sea la justicia que está necesitando el terrorismo en ese momento, sus métodos no son aprobados. La figura del justiciero vengador es un tema que en la actualidad puede sonar muy repetido, no solo en el cine, también en la novela e incluso en el comic, pero en la década de los 80 no se concebía todavía así. Después de Harry el Sucio protagonizado por Clean Eastwood o de Charles Bronson en el Justiciero de la noche, Cobra es uno de los personajes de la gran pantalla que más reivindica el cambio de una justicia ciega que suelta al delincuente antes de 24 horas. Este mensaje social, se deja ver en toda la película y personajes, solo hay que recordar la escena final donde el villano, producto y victima de un sistema que no funciona bien, es abatido en una fundición siendo usada esta como símbolo del avance industrial y comparado con el infierno del progreso. En el preludio anterior al abatimiento del “Carnicero Nocturno”, interpretado por Brian Thompsom, suelta un profundo discurso a modo de reprimenda irónica hacia el sistema que dice exactamente así:

  • No puedes detener al nuevo mundo, tu maldita sociedad nunca se deshará de nosotros, nos engendran, somos el futuro.
  • No, sois Historia
  • No dispararas, Cerdo, no te atreverás, el asesinato va contra la ley. Tendrás que arrestarme, hasta yo tengo derechos, dirán que estoy loco un tribunal civilizado.

Este momento culmina con una lucha entre policía y asesino destacable por la forma de morir del carnicero, colgado en un gancho enorme entre aspavientos y gritos de dolor como un animal en el matadero o como un cerdo, palabra que repetía incesantemente en su conversación anterior con Cobra, clara metáfora referida a su propio personaje y al sistema. Destacar que esta escena final me parece formidable, no solo por el mensaje, también por la puesta en escena tan elaborada. Esta escena se grabó en una fundición de verdad con plena actividad, premisa que les obligó a roda por la noche, bueno eso y que la luz del día no cuadraba mucho con la iluminación de la película, por lo que Cosmatos decide iluminar artificialmente y así conseguir el efecto deseado. Aunque estamos acostumbrados a ver películas donde una fabrica o fundición es escenario ideal para los villanos, esto no era realmente así en los 80. Esta película fue una de las primeras en utilizar este recurso, el problema es que la  memoria suele ser muy selectiva y culpa de ello lo tienen las criticas de cine y el material que nos venden, pero debemos recordar que escenas míticas como aquel final de Termitator2, en la que el  T-1000 expira en una fundición, fue posterior a la esta. Pero si queréis más todavía os puedo decir que la grabación de Terminator se realizó en una fundición de California que llevaba cerrada 10 años a diferencia de la fundición donde se grabó la película de Stallone. Las mañanas anteriores a su uso estaba activa, quedando a altas temperaturas hasta los tornillos de las puertas justo en el momento que se realizaron la grabaciones.

 De principio a fin está película tiene un ritmo que sobrepasa el típico de las películas del momento, la velocidad en los planos y la forma que nos introduce en contexto crearía también un antes y después en la forma de rodar el genero de acción que ya se acercaba hacia los 90. Es cierto que la mutilación que sufre la cinta antes de su estreno junto con la falta de atención prestada hacia las interpretaciones de sus actores secundarios y de los extras, hizo que la película perdiera fuelle con el paso del tiempo, pero se convirtió en un ejemplo del que muchos bebieron. No podemos olvidar sus escenas de suspense y acción haciendo referencia en algunos casos a momentos míticos del cine. En la escena del hospital, la victima Ingrid (Brigitte Nielsen) después de sufrir el acoso del carnicero nocturno , se encuentra en estado de shock sin protección, es el momento que aprovecha el carnicero para intentar culminar su trabajo y acabar con la vida de la chica. Se introduce en su habitación y la persigue con su cuchillo hasta un cuartillo donde la victima se resguarda cerrando la puerta, en ese  instante el carnicero usa su cuchillo para destrozar la puerta que les separa. Se da un momento de tensión acompañada por silencio y las tenues intenciones de la joven de mirando a través de la puerta, claramente recuerda a la escena del hacha en la película de Stanley Kubrick “El Resplandor” cuando Jack Nicholson se abre paso a golpes en la puerta para alcanzar a su esposa. No hay ninguna referencia que indique que Brian Thompson (El carnicero nocturno) se fijara en la interpretación de Jack Nicholson para forjar su papel de psicopata pero recuerda bastante en gestos e interpretación a él. Este actor fue elegido para el personaje por sus anguladas y marcadas facciones en el rostro y aunque no realiza un papel soberbio, consigue transmitir miedo al espectador.

 

 Stallone quiso caracterizar a este malvado con un distintivo que lo hiciera claramente distinto a otros psicópatas del. Encargó un cuchillo especial de carnicero al diseñador de cuchillos Herman Schneider consiguiendo el éxito esperado ya que esté se convirtió en otro de los sellos de la película.

Tampoco podemos olvidarnos de las trepidante escena de persecución entre coches por las calles de california, derrapes, explosiones, vehículos en llamas, golpes, disparos, callejones, escenarios y ambientación cuidada, velocidad a golpe de nitro, y sobretodo una gran filmación la convierte en una de las escenas de acción mejor valoradas del cine. A esto hay que sumarle el distintivo del Mercury Monterey, otro juguetito de nuestro personaje que terminó totalmente destrozado. Hay rumores de que Stallone lo hizo reconstruir para su colección personal y no fue con los fondos de la policía, tal y como pide en la película, ya que nos quedó bien claro que esa partida no entraba en los presupuestos del cuerpo de policía.

Pero si además de todos estos detalles hay una característica de la película que sobresale por encima de las demás es su  Banda sonora. La selección de cada uno de los temas que forman el soundtrack de Cobra hace que cada escena multiplique su fuerza en la película. Estos fueron los temas elegidos.

-Voice Of America’s Sons – John Cafferty And The Bea, tema considerado principal de la película, podemos escucharlo en los créditos finales cuando Cobra se marcha en moto  junto a Brigitte Nielsen. Esta banda era conocida anteriormente como  Beaver Brown y tuvo mucho éxito a lo largo de la  década de los 80, entre algunos de ellos podemos también encontrar el famoso Hearts on Fire en Rocky IV.

– Loving On Borrowed Time – Gladys Knight, Bill, este es el tema de amor de la pelicula, como implica la lógica del cine de acción, siempre tiene que haber una chica y un romance que ayude a resolver la tensión acumulada durante el desarrollo, y en este caso no iba a ser menos. Aunque no llega a ser muy creíble la aventura amorosa entre la supermodelo y el tosco policía, podemos imaginárnosla ya que en la vida real la relación entre Stallone y Brigitte Nielsen era real. Fue el actor de labios dormidos el que introdujo a esta chica en esta película después de hacerlo previamente en Rocky IV.

-Skyline – En este caso se trata de un score por ser una composición musical de Silvester Levay para la película.

-Hold On To Your Vision – Gary Wright , sus éxitos de 1976 «Dream Weaver» , “Really Wanna Know You” y «Love Is Alive», lo consolidaron como un pionero en la inclusión del sintetizador como un instrumento relevante en la música rock y pop. Su éxito se extendió has los 90 cuando regrabo su exito «Dream Weaver», para la comedia El mundo de Wayn.

-Suave – Miami Sound Machine, este tema podemos encontrarlo en uno de los únicos momentos cómicos de la de película cuando Cobra llega su casa y se encuentra un grupo de latinos ocupando su plaza de aparcamiento, según su criterio. Esta melodía junto a la narración de la escena y el paseo de palmeras quizás es una de las únicas referencias que se hace a las playas californianas en toda la película.

-Cobra – Silvester Levay otro tema instrumental compuesto específicamente para la película. Es la melodía elegida para acompañar al carnicero nocturno en su acción y a los miembros del clan del nuevo mundo.

 

– Angel Of The City – Robert Tepper nos encontramos con uno de los temas más conocidos de la película y que quizás más reconocible la hacen. En este caso hay que decir que el tema de Rober Tepper es una gozada, pero en la película no brilla por si solo, gran parte de su éxito lo tubo la maravillosa escena de pase de modelos que interpretó Brigitte Nielsen y los robots futuristas que la acompañaban, bueno eso y los maravillosos modelitos que lucía, destacando un traje de baño blanco característico de los 80 pero que no por ello deja de ser espectacular hoy en día. Estas escenas se intercalaban a modo de videoclip con unos planos de Cobra indagando por los suburbios de la ciudad en busca de referencias sobre el símbolo o escudo que llevan tatuado los hijos del nuevo mundo.

Volviendo a Rober Tepper he de recordar su gran tema “No Easy Way Out” que entro en el  top ” Top 40, alcanzando el puesto # 22 en el Billboard Hot 100 en 1986. Varios sellos discográficos europeos, entre ellos Ministry of Sound, publicaron “No Easy Way Out” con sus propias versiones dance, y el grupo de hard rock Bullet For My Valentine también grabó una versión de la canción en 2008, pero por supuesto lo mejor de este tema fue su inclusión en la banda sonora de Rocky IV.

-Chase – Silvester Levay, Score musical compuesto para la película y usado en varias escenas rápidas de persecución.

-Two Into One – Bill Medley, Carmen Twillie, aquí tenemos otro de esos temas de amor que para mi gusto es excesivo para una banda sonora de este tipo de película.

Para completar todo lo que has podido leer, puedes escuchar el programa que también le hemos dedicado al análisis de esta película COBRA, programa en podcast de 180 minutos de duración donde también ha habido tiempo para analizar la figura de Stallone a través de la primera biografía en castellano del actor, llamada “Universo Stallone”. Para ello hemos contado con la participación del escritor de este libro Antonio Candela. En el programa también han intervenido Rafael Teruel y Javi García. Todo bajo la dirección y presentación de un servidor , Juan Pablo Videoclubsero.