Una noche de verano en Remake a los 80 – LOS MEJORES MOMENTOS DE LA TEMPORADA 2016/17

¿Recuerdas aquellas maravillosas noches de verano cuando eras niño? De una forma u otra el verano siempre marco la diferencia cuando vivimos los 80, no solo por ser el periodo en el que no íbamos a la escuela, si no por el tipo de actividades y rutinas que marcaba la estación estival. Visitas a la piscina, largas semanas en el pueblo con familiares, cambios de residencia hacia las viejas casas de campo solo para estos meses, horas muertas en la calle jugando a cualquier cosa, viajes de vacaciones, playa y paseo marítimo, campamentos en la sierra, y un largo etc. que sobretodo, estaba marcado por un momento del día especial en verano, la llegada de la noche

Programa 2×23 “Versión Española, Sufre Mamón” la película de Hombres G

De sobra sabéis que si por algo se caracteriza este programa es por no seleccionar películas del cine de los 80 demasiado obvias. Hay un cine generacional que nos importa y que queremos redescubrir para vosotros, para que recordéis qué es lo que realmente había en nuestra época y no lo que nos venden ahora como si fuera de nuestra época. El concepto de los 80, ochentero y videoclub comienza a estar muy idealizado y lo que es más terrible, a formar parte de una moda que se adopta como un patrón de tendencias comportamentales que solo son un sucedáneo de lo que realmente vivimos todos nosotros en esa grandiosa década. Vuelven a llevarse las chicas con los pantalones de cintura alta, los zapatos de frankenstein, las zapatillas de deporte, el vinilo, es supermolón hablar continuamente de la productora Cannon, e incluso los grupos musicales vuelven a sacar sus singles en cintas de casete.

02×22 Remake a los 80 “STUDIO GHIBLI, Mi Vecino Totoro y La Tumba de las Luciérnagas 1988”

Cuando nos disponemos a decidir la película que vamos a realizar en cada uno de nuestros programas, se suelen dar varios factores que pueden determinar esa decisión en distintas fases. Por lo general, con una previsión de varios meses nos reunimos para exponer varios títulos. La selección de la primera remesa la realiza Juan Pablo y suele ser bajo cónclave en el Pato Rojo después de unas buenas convidadas. A Oso Panda, por habito, le parecen bien casi todos los títulos, en lo único que se opone, es cuando hacemos especiales y tratamos más de una película a la vez, según su criterio, desaprovechamos de esta forma programas enteros. Pero a Juan Pablo le entra el ansia, como la película de Tony Scott, ya que le gustaría que diera tiempo a tratar cuantas más películas mejor. Solo se suele formar ese pequeño tira y afloja que en casi todas las ocasiones se desenvuelve de forma satisfactoria cuando José Pato Rojo empieza a divagar sobre hacer programas empíricos y raros tomando direcciones tangentes que nunca llevan a nada concreto. Por tanto, por nuestra salud mental, y sobre todo para que nuestras mujeres no nos den dos voces por llegar demasiado tarde y bebidos después de mantener intensas conversaciones sin sentido de cine, tomamos las decisiones un poco más rápido.

Quien tuvo retuvo los 80, ¿tu que coleccionaste?

Cuando abrías un bollycao, phoskito, o producto de bollería industrial ¿qué hacías primero, abrir el sobrecito con la estampa o pegar el primer bocado? Si le prestabas más atención al contenido alimenticio que al lúdico, háztelo mirar, porque eras un bicho raro, en nuestra infancia la parte importante llegaba cuando rasgabas el peguntoso sobre y descubrías su contenido, reluciente de grasas saturadas que lo hacían aún más atractivo a nuestros tiernos pero avariciosos ojos.

Recuerdo nítidamente que un compañero de clase se presentó un día en el recreo con una torta de azúcar comprada en la confitería del barrio y nos quedamos todos mirándole como si un marciano hubiera aparcado su nave espacial detrás de la cochambrosa portería que también servía para jugar al voleibol cuando sólo teníamos una bola hecha con papel de aluminio. “Mi madre dice que los pastelitos y los bollycaos están llenos de sustancias conservantes que son malas para la salud”. No fue aquello una fuente grave de conflicto, pero muchos nos sonreímos por dentro porque aquellas tortas no traían pegatinas. Ya se empezaba a oír que las sustancias de la lista de ingredientes que empezaban por E- eran cacota, pero teníamos otras cosas más importantes en mente.

La historia que inspiró del guión de Stallone

Chuck Wepner no era el Potro italiano de Philadelphia, sino el Sangrador de Bayona(Nueva Jersey). Tras unos comienzos humildes como boxeador mientras servía para los Marines, Wepner llegó a alzarse con el título de Campeón de los pesos pesados del estado de Nueva Jersey y combatió contra algunos de los más grandes de la época. Sin embargo, después de que George Foreman le mandara a la lona en tres asaltos, se dio por hecho el final de su carrera como boxeador.

DAVID F. SANDBERG NO ES EL CREADOR DE KUNG FURY

Efectivamente este señor de nacionalidad sueca nacido en el año 1981 y criado a base de dosis continuas de cine no es el creador de Kung Fury. A pesar de empezar ya de muy joven a realizar sus propios pinitos junto a su padre en el mundillo del cine domestico y de trabajar en su adolescencia en un videoclub permitiéndole ahorrar para así comprar su primera cámara de video, sigue sin ser el creador de Kung Fury.

El Goonie que consiguió sus dientes

A diferencia de Data, el pandillero ochentero Dustin ha conseguido superar su frenillo en el habla asociado a esa falta de desarrollo de los dientes por displasia cleidocraneal, un trastorno hereditario que afecta al desarrollo de los huesos del cráneo y la clavícula.

ENTREVISTA DE RTVE A CHRISTOPHER REEVE EN 1983

Christopher Reeve, actor de los 80 conocido sobretodo por protagonizar cuatro películas del personaje de DC “Superman”, nos explicaba en el año 1983 como no quería encasillarse dentro del mundo del celuloide por eso disponía de la misma pasión a cualquier otro personaje que interpretaba y que no gozaba de poderes sobrenaturales. Por eso participó en otros films como “En un lugar del Tiempo” “La Trampa de la Muerte” o “El Reportero de la Calle 42” y aunque nos cueste trabajo ver estas cintas sin pensar que en cualquier momento Christopher puede sacar su traje rojo y azul, hay que reconocer que algunas interpretaciones suyas fueron brillantes.

Pero lo más brillante de todo es como podemos a día de hoy disfrutar de este gran archivo visual y sonoro grabado en el 1983 y presentado por Isabel Mestres, un monográfico donde a lo largo de 30 minutos el propio Christopher nos cuenta secretos de sus rodajes e incluso nos traslada a situaciones de estreno de cine en esa época. Podéis disfrutar de él gracias a la labor de archivo y documental que ha venido haciendo hasta ahora RTVE, una cuestión que la diferencia mucho de cualquier otro tipo de cadena puramente comercial y de audiencia.

 

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